Esta frase es muy celebre, por que denota deficiencia y desperdicio de recursos en afán de satisfacer un ego. Como comentario adicional, creo que éste mal, lo sufrieron las grandes automotrices norteamericanas. Donde los presidentes se creyeron dioses y todo lo que hacían era para satisfacer sus propios egos.Esta frase se desprende de la siguiente historia que ilustra muchos casos de empresas:
El presidente de una gran empresa manda a llamar a su despacho, al director de mercadotecnia y le menciona que su departamento estaba gastando un gran fortuna en publicidad y que él no había visto ningún anuncio. El director de mercadotecnia, preocupado, sale del despacho y se dedica a investigar cual era el camino que tomaba el presidente hacia su casa y a la oficina. Al tener esta información decide contratar anuncios por toda la ruta para que su jefe los viera. A la semana de haber hecho esto, el presidente nuevamente manda a llamar al directivo, pero esta vez para felicitarlo por su excelente trabajo.
Cuantas veces no he escuchado, si podemos trabajar en cierto crucero, ya que el jefe pasa por ahí, ó que el personal de mercadotecnia te coloca en lugares sin sentido, (anunciando servicios masivos, en lugares con nivel socioeconómico diferente) por que los directivos o familiares de estos se encuentran en esta zona, o te mandan a distribuir a colonias donde vive el dueño o el amigo del mismo a pesar de que no sea correcto. Cuantos presidentes municipales, senadores, diputados y gobernadores no se anunciaban en cadena nacional, cuando realmente sólo necesitaban anunciarse zonalmente en sus municipios, distritos o entidades.
Cuantos recursos se desperdician? por tener esta actitud. Yo creo que hoy se presenta una gran oportunidad para que los anunciantes hagan lo correcto. Un claro ejemplo de este cambio ha sido Víctor González Torres (Dr. Simil).
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